Madrazo a veinte uñas.
Pero decía que ni ese 30% de fantasía le sirve a Roberto para no retorcerse en su cama por los malos sueños. Resulta que ahora varios miembros de su partido están por ser expulsados del mismo por no apoyar a su propio candidato (algunos que inclusive ya habían renunciado). ¡Ja! Ya no es la maestra la única promotora de sepultar a Roberto, ahora se han sumado personajes de la talla de Bartlett, Óscar Cantón, Genaro Borrego y varios más, que prefieren darle sentido (común) a su voto antes que seguir apoyando a un virtual perdedor. (En las propias palabras de Manuel Bartlett: "Madrazo no quiere entender que su candidatura no sube, que está en el mismo tercer lugar").
Ni siquiera en el futbol se había visto tal espaldarazo. Ningún fanático de las Chivas se cambiaría al Atlas por mucho que no levantaran los rayados. Aparentemente, en política las camisetas no son tan sagradas. O será que en el PRI se está dando aquello que decía mi tía de que "las víboras se matan solas". Por ello es natural que entre tanto grito chillón de mi querido candidato, se sume ahora la exigencia de un ajuste de cuentas con los "traidores" que lo abandonaron.(¡Ingratos!) Tal vez ahora se le haga a Roberto ver por fin sangre, aunque no sea la del Peje, ni la de Felipe, sino una muy tricolor. Por otra parte, lo mejor de todo esto es que parece que por fin (aleluya) mi dulce candi ya se dio cuenta de que en una de esas y sí pierde. (¡A poco!) Y la comedia promete ponerse más buena ante los intentos desesperados que desplegará en las próximas semanas el maratonista más confiable de México por no dar el mandarriazo.
Bob Guamazo
Ciudadano de a pie





