Las patadas de Madrazo

Faltan cinco días para que los mexicanos tomemos una decisión histórica. A menos de una semana del día D, cuando Roberto Madrazo parece muy lejano de lograr algo más allá de la vergüenza de la estrepitosa derrota, se nos presenta aún un terrible escenario que podría anunciar un último y terrible ataque del despreciable candidato del PRI-PVEM.
Sí, sabemos que como contrincante está en la lona pero ¿puede todavía tirar patadas?
¿Puede todavía invocar a algún genio maligno y hacerle un último deseo, uno que le permitiera dar el salto del tigre y lograr un knock out de último minuto?
Sí. Aparentemente sí.
Por increíble que parezca, Roberto Madrazo todavía puede aparecer en la escena política, ya no como Superman, sino como todo un Mesías, subido en una nube y rodeado de ángeles exterminadores.
Claro que el país tendría que estar sumido en una gran crisis, en un momento terrible de inestabilidad en el que se respirara un angustiante miedo, un apocalíptico momento que el gobierno federal fuera incapaz de resolver y en el que el único apto para rescatarnos de semejante cataclismo fuera ni más ni menos que... San Roberto el Conciliador.
¿Imposible? Tal vez no.
Los genios de la lámpara de Roberto Madrazo parecen llamarse Ulises Ruiz y Alazraki.
El primero, uno de los esbirros más fieles y más duros de Madrazo, ciego y sordo al diálogo, se ha encargado de radicalizar un problema de orden gremial que debía ser resuelto a lo mucho por el gobierno estatal y que ya se está pintando de índole federal.
El segundo se ha encargado de construirle a Madrazo una imagen conciliadora, de hombre capaz de afrontar las peores crisis, de hombre capaz de decapitar políticos y de provocar problemas de contención urinaria en los peores criminales
Puede sonar ridículo, pero si el conflicto magisterial empeorara y Roberto Madrazo llegara derrumbando árboles como King Kong a poner a esos maestros revoltosos en su lugar, podría hacer pensar a más de un iluso que, pese a toda la negra aura que lo acompaña, después de todo, tal vez Roberto "sí pueda".
Puede sonar ridículo, pero si algo hemos visto últimamente han sido conflictos (Atenco y Mineros, entre otros) serios e indignantes en los que el gobierno federal ha hecho gala de ser tan inoperante como incapaz.
Puede sonar descabellado, pero ¿por qué siempre ocurren estas cosas en época de elecciones?
Puede sonar absurdo pero el partido de Roberto es poderoso y está capacitado para mover seriamente las aguas de la vida nacional.
Puede sonar jalado de lo pelos pero Roberto ha demostrado, a lo largo de su abominable pasado, ser capaz de hacer lo que sea para salirse con la suya, aun llevar al país a un profundo abismo tan sólo por satisfacer sus más bajos deseos de poder.
Puede sonar inconcebible pero han existido elecciones (con toda proporción guardada) que dieron un giro de 180 grados en el último minuto a partir del miedo y la exhibición de las incapacidades de los gobiernos.
Puede sonar deschavetado pero si algo perjudicaría a Felipe es que le pasaran la factura de la ineptitud del actual gobierno, y si algo frenaría a Andrés Manuel es la sombra del miedo ante el cambio.
Basta seguir la flecha:
Ulises Ruiz loves Roberto Madrazo
Roberto Madrazo loves Ulises Ruiz
Ulises Ruiz deja crecer el conflicto y hasta amenaza con usar la fuerza pública.
Roberto Madrazo incrementa su discurso alrededor de la inestabilidad política y la violencia.
Ulises Ruiz le endosa el conflicto al gobierno Federal.
Roberto Madrazo hace lo mismo con el SNTE y el EEG, que ni vela en el entierro. Hasta el EPR aparece en la película de terror.
Ulises Ruiz se encierra a ver el mundial y espera a que estalle la bomba.
Roberto Madrazo recupera terreno o, cuando menos, se abre un huequito para cuestionar los resultados de las elecciones.
Como sea, no queremos ninguna sorpresa para el 2 de julio. Y como reprobamos las artimañas arteras, no permitas que este domingo el siniestro candidato de la Alianza por México se salga con la suya. No le des tu voto a Madrazo por ningún motivo.
No lo subestimes, que no te asuste con el petate del muerto.
Recuerda que en lo que se refiere a cualquier acción baja, ruin y despiadada, bastan dos preguntas:
¿Sería capaz? ¿Tiene los medios?
Exacto, le atinaste: "Roberto sí puede."
Bob Guamazo
Ciudadano de a pie



